domingo, 3 de agosto de 2008

Alhambrada

Siento vergüenza como granadino de la gestión del Patronato de La Alhambra y Generalife. Hasta pediría la dimisión de la presidenta si esto lo leyeran más de cuatro gatos (y alguna gata). Para ser Maravilla del Mundo hay que cuidar muchas cosas...

La primera opción para comprar entradas es ir físicamente a las taquillas. Hay varios tipos de colas. Para qué sirve cada una de ellas está poco y mal señalizado, y además es fácil confundirlas porque todas ellas son largas, lentas y conducen a una persona incompetente, o a una máquina de dudoso funcionamiento. Una voz femenina va anunciando progresivamente por megafonía que se han agotado las entradas. En español andaluz, francés andaluz y inglés andaluz. Andaluz porque no pronuncia la mayor parte de los fonemas de la palabra. El francés aún se entiende porque siempre se escriben unas cuantas más letras de las que se pronuncian, pero el inglés es realmente vergonzoso. Después de hacer toda la cola, puedes encontrarte la sorpresa de que no venden entradas para otro día distinto del actual. Una medida realmente absurda pero que viene bien para fomentar la segunda opción.

La segunda opción es reservarlas por Internet o teléfono. Cuesta un euro más, 13 euros en vez de 12. Fantástico que te cobren un euro de más por la cara, sí señor. Esa es casi tan buena como dejar el Patio de los Leones sin leones. Y para fastidiar un poco más absurdamente, te obligan a recoger físicamente en las entradas, para lo que hay que pasar por una de las colas. Y por supuesto, la venta por Internet funciona fatal. Puedo aceptar que después de decirte que quedan cuatro entradas libres, selecciones dos y te diga que no hay bastantes. Pero hay maneras y maneras de decir las cosas, por lo menos que parezca que sepan lo que están haciendo...



Por cierto, si para evitar el pago del párking (que es más bien carillo) decides aparcar en el cementerio, te aconsejo que cedas al impuesto revolucionario y pagues a los gorrillas. La única vez que yo no lo hice, "se me pinchó una rueda". La policía paró, y no hizo nada por ayudarme. Simplemente me dijeron que otra vez debía ponerme el chaleco reflectante, como quien perdona la multa. Menos mal que paró un mecánico que trabajaba en el taller "del puente la Shana" y me ayudó. Nunca olvidaré sus palabras: "que se te quede bien grabado en la cabeza; cuando se te pinche una rueda, tres piedras bien gordas".


"Mejor que busques si hay luz de luna entre las sombras
Porque ya sabes que sin duda alguna allí estaré"
(091, La Torre de la Vela)

3 comentarios:

Azalea dijo...

Ains pobretico lo que ha tenido que pasar el. GRACIAS!!!! :***

Rebeca dijo...

Lo más cómodo para visitar la alhambra es el bono turístico que te garantiza la entrada y no tienes q hacer cola ninguna :P. Lo único que tienes ya que ver un monton de monumentos más !!. Lo venden en la oficina de la general de la plaza Isabel la catolica por si te interesa para futuras adquisiciones. Besos

superfluo dijo...

azalea Ha sido un placer. De verdad. Olvidé comentar que la cola es bajo el sol, que los guiris se acaloran bastante y que aquello estaba lleno de nórdicas en sujetador...

yaka Gracias por la sugerencia :) No, hoy no me meto contigo en la réplica, que estoy de vacaciones!!!