lunes, 22 de diciembre de 2008

A4 agua

Domingo, 20:30 de la tarde. Me dirijo en coche a Granada para pasar la Navidad en casa, previo paso por Madrid (lo que allí sucedió lo cuento otro día). Recorro la antigua Nacional IV, ahora llamada A4 ó E5 para volvernos locos a todos. Ya hacía tiempo que había avisado por Tembleque, un pueblo muy curioso porque la carretera empieza a temblar a su paso (tiene un firme especial para evitar heladas o algo así). Para hacer más ameno el viaje, voy escuchando el Villarreal - Barcelona en el Carrusel Deportivo. Es la segunda parte y el Barça gana 1-2.

El depósito de gasolina entra en reserva. Debería parar en una gasolinera pero el partido está de lo más emocionante, porque el árbitro acaba de expulsar (por cierto, injustamente) al culé Piqué y solo quedan unos diez minutos para el final. Así que escucho los últimos minutos y después busco una gasolinera. Como suele suceder en estos casos, no aparece ninguna gasolinera en las siguientes salidas de la autovía. Tras varios momentos de tensión en los que me planteo cambiar de sentido e ir a alguna gasolinera de las sí hay en el sentido contrario, diviso un cartel que anuncia una vía de servicio con gasolinera, cerca de Valdepeñas.

Cojo la salida y llego a un puente con una bifurcación no señalizada. Decido ir hacia la derecha. Tras varios minutos por una carretera mala, estrecha, sin ninguna iluminación a la vista... se termina el asfalto. Busco un lugar donde dar la vuelta y cojo el camino de la izquierda. Tras un ratito, vuelvo a encontrar una bifucarción. Nuevo error en la elección, nuevo camino sin asfaltar y nueva marcha atrás. Finalmente, llego a un pequeño y solitario restaurante con mala pinta, sin rastro alguno de la gasolinera.

Entro a preguntar. Hay un partido en la televisión, pero no son los colores del Barça. El comentarista habla muy raro, pero no es Michael Robinson. Escucho mejor y está hablando en árabe. El camarero es magrebí. Le pido una botella de agua pequeña para el camino, pero dice que sólo tiene grandes. No me sirven, porque no me caben en el posavasos del coche. Dispuesto a irme, le preguntó por una gasolinera cercana y no me entiende. Le repito un par de veces más despacio y hace el gesto de haber comprendido al fin. Se da la vuelta, abre un frigorífico y ¡¡saca una botellita!!! Afortunadamente, salió otro magrebí a explicarme cómo encontrar la gasolinera. Ni derecha ni izquierda: recto, como si quisiera volver a entrar en la autovía...

6 comentarios:

Rebeca dijo...

Cuando vuelvas a presumir de tu orientación de GPS, te recordaré este post :P q manera de tirate piedras sobre tu propio tejado ^^

superfluo dijo...

Yo me oriento cuando hay algo para orientarse, cuando solamente hay oscuridad por todas partes...

Azalea dijo...

Di que si Yaka (esto me pesara para el resto de mi vida) que mucho presumir... pero muchas veces acaba diciendo, no se ni donde estoy, y por ende (como no) echandome a mi la culpa de ello. :P

Ains mi gps que bien se orienta el, jejejeje

superfluo dijo...

Me pregunto por qué siempre desaparece el botón de deshabilitar comentarios cuando se le necesita...

Azalea dijo...

Venga, diremos algo bueno. Yo le entiendo porque me oriento pesimamente. y ayer en madrid no se perdio ni una sola vez, lo encontro todo solito :**

Rebeca dijo...

No si lo de echar la culpa me lo creo, más que nada xq por norma suele echarmela a mi... mira al menos ya tengo alguien con quien compartir jajajajja. Que si no hay nada para orientarse que si oscuridad... a ver es que si hay luz y miles de señales... donde esta el merito??? :PPP