Ayer tenía clase a las 8 de la mañana, y vine un poco antes al despacho porque quería imprimir un documento. Mientras se arrancaba el ordenador, conecté por inercia un disco duro USB. En seguida me di cuenta de que no lo necesitaba y lo saqué, pero como ya había empezado a intentar leerlo, el ordenador se quedó colgado. Reinicié, pero cada vez que arrancaba se volvía a quedar colgado. La solución fue restaurar Windows XP a un estado anterior, esa utilidad que nunca pensamos que pudiera ser tal. No muy complicado, pero no me dio tiempo a arreglarlo antes de la clase , por lo que madrugué un cuarto de hora más de la cuenta para nada.
Como hay días en los que uno está de racha, al volver a casa por la tarde/noche, intenté sacar de la cámara unas fotos que habíamos hecho en la cena anterior para el blog de cocina. Las pilas no funcionan nada bien y la cámara se apagó a los pocos segundos de haberla conectado. Esto hizo que apareciera el típico mensaje de que no se reconoce el dispositivo USB, y desde entonces de funcionar cualquier cosa conectada al USB. Después de mucho tiempo trasteado y de haber leído mensajes super chungos en algunos foros según los cuales eso podría no arreglarse en la vida, la solución que funcionó fue desinstalar el controlador del USB (desde el administrador de dispositivos), apagar el ordenador, desconectarlo de la red eléctrica durante una hora y dejar que Windows reinstalara solo el controlador.
viernes, 13 de noviembre de 2009
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