domingo, 15 de noviembre de 2009

Fama

Los que me conocen bien seguramente habrán oído alguna vez una de mis frases célebres, que viene a decir que nadie es realmente famoso si yo no lo conozco. No estoy orgulloso de mi ignorancia, pero es frecuente encontrar ejemplos de personas archiconocidas de quien yo no ni siquiera he oído hablar. Un ejemplo clásico surgió hace unos 7-8 años, cuando ante el estupor general yo no sabía quién era la cantante Malú (además me sonaba a marca de galletas).

La semana pasada encontramos un nuevo ejemplo de mi desconocimiento del mundo que nos rodea. Estábamos meditando ir a ver la película "Julie & Julia", y Francis mencionó que había leído estupendas críticas del trabajo de Meryl Streep. Y, aunque el nombre me sonaba, yo no sabía quién era. De hecho, me pasé toda la película intentando adivinar, a partir de la calidad de su actuación, quién de las dos protagonistas femeninas sería. La otra candidata, por cierto, era Amy Adams, que tiene 25 años menos. Cuando lo comenté con Francis, no se podía creer que no pudiera conocer a una actriz con 15 nominaciones al Óscar, y que seguro que había visto alguna película suya. Sin embargo, después de revisar al completo su filmografía, verificamos que efectivamente jamás había visto ninguna, aunque algún título me sonaba (sobre todo "Kramer contra Kramer" por un viejo chiste matemático sobre matrices).

La película, por cierto, era de visionado obligado por versar sobre un blog de cocina. Además refleja bien el making-off de una bitacora gastronómica, que puede llegar a ser bastante duro, aunque de eso no se hable nunca. Sin ir más lejos, anoche hicimos probablemente la peor ensalada de la historia. Intentamos hacer una Ensalada César, que básicamente consiste en lechuga, pollo, picatostes, parmesano y salsa César. Pero el pollo emitía un olor tan fuerte que sospecho que estaba en mal estado, los picatostes se quemaron al tostarlos en la sartén y la salsa, que no había emulsionado bien, adquirió una pinta de lo más sospechosa. Para colmo de males, después de la cena, me dio por consultar la fecha de caducidad de la lechuga sobrante, y descubrimos que ya estaba caducada.

3 comentarios:

Zel dijo...

Lo de Malú y las galletas, supongo que será por Marbú, claro. De todas maneras con lo de Meryl Streep ¡te has superado! Yo no soy buen ejemplo porque miles de películas consideradas imprescindibles ni siquiera he hecho el amago de verlas, pero de oidas la mayoría me suenan.

Con respecto a la caducidad de las cosas, es un tema que ya hemos hablado hasta la saciedad :P pero si huele mal, malo malo xD

Por último, ¿recomendable la peli entonces?

superfluo dijo...

Pues la peli está bien, pero no sé si supera el umbral necesario para verla en el cine en vez de en DivX ;)

Azalea dijo...

A pesar de todo ello, ambos estamos en perfecto estado de salud, vamos, que no nos hemos muerto :)