domingo, 10 de enero de 2010

Vivan las caenas

Durante las vacaciones de Navidad bajé a Granada en coche, ya que quería aprovechar para bajar y subir más equipaje. El pasado jueves volví a Zaragoza. A pesar del temporal anunciado, no podía atrasar el viaje porque el viernes tuve clase, y no debía adelantarlo si quería recibir lo que los Reyes me habían echado en casa de mi abuela.

No paró de llover hasta que llegué a Valdepeñas, donde paré a desayunar por recomendación de Josepo. Él me había dicho que había una churrería en Valdepeñas, en la calle principal, y decidí probar suerte a encontrarla. Tuve bastante suerte de encontrarla, porque en realidad la churrería no está en la calle principal, sino en la Avenida de los Estudiantes. Aún así, es bastante recomendable porque un café con leche y una ración de churros me salió por 1.50. El local se llama "La yenka", aunque lamentablemente los camareros no marcan el ritmo del baile homónimo mientras sirven.

Al montarme de nuevo en el coche, el CD que venía escuchando se cambió por la radio y escuché la previsión meteorológica: problemas en la A2 a la altura de Medinaceli hacían obligatorio el uso de cadenas. Huelga decir que yo no tenía, y aunque tuviera no me serviría de nada porque no sé ponerlas. ¿Por qué no enseñan esas cosas en las autoescuelas en vez de tantas cosas absurdas? En cualquier caso, pensé que hasta Medinaceli ya tendría tiempo de comprar cadenas, por ejemplo en Guadalajara, donde pensaba parar en un centro comercial para comer y hacer alguna compra.

Unos kilómetros más adelante, la radio anunciaba problemas en la A44 a la altura de Campotéjar. Cuando ya parecía que el temporal me perseguía, la evidencia se manifestó en forma de nieve. Al entrar en la provincia de Toledo la cosa se empezó a poner francamente fea, y en la radio no paraban de emitir declaraciones del ministro de Fomento recomendando no salir sin cadenas, así que me asusté y paré en una gasolinera a comprar unas. Una vez allí, una chica muy amable me preguntó qué ruedas tenía. ¿Qué contesta uno a eso? Pues no sé, tengo cuatro, son redondas... ¡Yo no sabía que las ruedas tenían tallas! En la gasolinera sólo quedaban unas cadenas y la chica sospechaba que no me iban a servir. La pobre hasta salió a mirar las ruedas con la que estaba cayendo y, efectivamente, no me servían.

Volví a parar en la siguiente gasolinera y no solamente no tenían, sino que me dijeron que ni intentara comprarlas en gasolineras, que me fuera al Carrefour de Pinto. Me quejé de que Pinto estaba demasiado lejos y me recomendó Aranjuez. Fui hasta allí, paré en una gasolinera a preguntar dónde estaba el centro comercial y resultó que ellos mismos tenían cadenas, de todos los tamaños deseados. Curiosamente, esta gasolinera era de Campsa y las dos primeras de Repsol. En el envase de las cadenas incluso decía que eran de fácil utilización, lo que parece ser un excelente ejemplo de ironía.

Cada hora en punto escuchaba los boletines informativos para escuchar el estado de las carreteras, que cada vez empeoraba más. A las 17 y las 18 volvieron a reiterar los problemas en la A2 a la altura de Medinaceli: acceso prohibido a camiones y cadenas para los demás vehículos. Poco después de las 17 me aproximaba a la provincia de Soria. Ninguno de los paneles informativos de la carretera decía nada de los problemas producidos por el temporal, ni tampoco lo hizo una patrulla de la Guardia Civil que pasaba por allí. Pero todo el paisaje estaba cubierto de nieve, el carril derecho estaba ocupado por camiones parados y había retenciones. Después de aproximadamente una hora de retenciones y de tensión por no saber colocar las cadenas, a las 18:15 salí de allí, sin que ningún vehículo necesitara cadenas, y sin que se cortara el acceso a los camiones. ¡¡No era cierto lo que decía la DGT en la radio solo quince minutos antes!!

Después de aquello, el resto del viaje fue un paseo. Eso sí, unos de estos fines de semana pienso ir a algún sitio tranquilo a aprender a colocar las cadenas.

3 comentarios:

Zel dijo...

Mientras no acabases como el hombre de la sexta que lloraba por no saber como poner las cadenas... xD me alegro de que al final no las necesitaras! Nosotros aqui de temporal one more time, a ver si nos mandan pa casa en una de estas :PP

Alberto dijo...

Quillo, qué odisea!!! Me he agobiado y todo jajajaja! Aqui en Alemania estan un poco mejor preparados para el temporal y todavia no he visto ningun coche con cadenas, a pesar de que esta todo cubierto de nieve ;)

superfluo dijo...

Zel: Realmente genial lo del hombre de la Sexta :) Y ahora lo entiendo, ¡pobre hombre!

Alberto: No sabía que andabas ya por Alemania. Pásalo muy bien por allí, viaja mucho, disfruta de las cervezas y no te pierdas alguno de los infinitos conciertos heavies que hay por allí.