Creedlo o no, es abstemio
Vivimos en una especie de urbanización con varios bloques, en el barrio de los poetas. En unas casas que eran militares, pero las vendieron hace poco y mucha gente compró un piso como inversión y ahora lo alquilan. Observad que los bloques tienen unas movidas extrañas verdes que comentaré al hablar de la cocina, y que tenemos un olivo en la calle de atrás (aquí se considera una planta bastante exótica).
He olvidado hacer fotos de la cochera, pero es para verla. Es el escenario perfecto para una película de terror por lo sórdido y descuidado, pero es que además no siempre funciona la luz. Os debo esas fotos si es que algún día me acuerdo de hacerlas.
Después de la parte común, pasamos a la entrada de la casa, con el cuadro vallisoletano tapando los controles de la luz, y el "fonoporta" con cámara. Reciclo el vidrio, y la bolsa que cuelga en la puerta es una bolsa que tengo que acordarme de sacar cuando baje.
A la izquierda queda la cocina, estrecha ma non troppo. Horno, lavavajillas, frigorífico, lavadora y encima de ella, aunque no se ve en la foto, microondas. Por cierto, tenemos microondas nuevo y regalamos el antiguo, que funciona bien a excepción del temporizador. Tampoco se ve al calentador, de gas natural. De menaje andamos regular, de momento sólo tenemos una sartén y no muy grande. Disculpen no haber recogido mi ropa del tendedero.
Las banderas de mi casa
Incluyo una ampliación de una de mis primeras compras para la casa: una báscula naranja de los chinos que no funciona; observad que estando vacía ya marca más de dos kilos.
Repite conmigo: "un chino en un bazar = te van a timar"
Hago zoom también de una movida que hay en las ventanas para quitarnos la luz y que no se vea la ropa tendida desde la calle (otra utilidad no se me ocurre). Yo prefiero el tendedero porque a veces se me va la pinza y se cae la ropa al vecino de abajo.
El arquitecto, que fue a muchos botellones y a muy pocas clases
Seguimos con el amplio y muy iluminado salón. La mesa de comer con tres sillas (Francis robó la cuarta) bajo un mapa de Turquía. ¿Turquía? Sí, el casero estuvo viviendo allí, aunque no tengo ni idea de a qué se dedica, aparte de especular y defraudar a Hacienda. Y qué más. Los sofás (al menos uno de ellos es sofá cama), tele, vídeo, equipo de música, mesita baja... También hay aire acondicionado aunque no se vea.
Salón
El cuarto de Francis, mucho mejor que el mío, pero se lo he dejado porque soy así de enrollado. Aparte de la cama de matrimonio, tiene tele, aire acondicionado y tendedero. Observad también el cubo de la basura que se ha comprado para la ropa sucia xDD
Cuarto de Francis
Un cuarto trastero, que nos vendieron como la tercera habitación pero donde no cabe una cama, así que usamos como trastero (bueno, Francis usa aquí el portátil). También hay un ordenador que regalamos; pero éste no parece gran cosa...
Trastero
El baño, con esa parte de madera en la taza tan a la italiana. Aseguro que esta vez sí me acordé de traerme mi toalla.
Baño
Y por fin... ¡mi cuarto!
Dormitorio
Lo primero que llama la atención es que de momento no tengo somier, de hecho el colchón lo he estrenado hoy. Dice el casero que el somier tarda 10-15 días en llegar; lo cierto es que me va a tener durmiendo sin una cama de verdad casi un mes, y menos mal que compramos un colchón hinchable para eventuales visitas. Ahora el colchón es de 90 y me sobra almohada por todos lados; esta semana iré al Ikea a pillarme una almohada y un nórdico. No es fácil comprar allí una almohada, porque dependen de la postura de dormir (pero como estoy dormido no me veo), la altura, el peso y mil historias más.
También dos sillas y un taburete, una especie de mesa con espejo rara, mi colorido cestito de la ropa de sucia (bueno, es la utilidad que le doy yo, no estoy seguro de que esa sea su misión original), persiana, y el armario que no se ve bien. Sobre la mesa he puesto unos libros para parecer un intelectual, pero son una guía Lonely Planet y un catálogo de Ikea. Ahora que me he ido de casa me apetecía hacer locuras y he robado el catálogo de Ikea. A uno de mis lectores le gustará saber que para el cuarto de baño resulta mejor que el Granada Hoy. Mi cuarto antes era el dormitorio de los niños y el techo tiene unas estrellitas fosforescentes. Negaré haber dicho esto, pero me gustan bastante porque es como dormir al raso bajo el cielo estrellado.
Y bueno, aún no tenemos Internet, pero ya hemos hecho las gestiones para que nos lo pongan. Todas las compañías son unas estafadoras e incluyen publicidad engañosa en sus páginas web; a ver cuando la Unión Europea mete mano en esto (como hizo por ejemplo con las compañías aéreas de bajo coste) y obliga a que indique claramente la cantidad que se cobrará cada mes después de incluir IVA, cuota de línea, etc. La elegida ha sido Ono, pero no me fío mucho. Al rellenar el formulario por Internet (las altas online siempre son más ventajosas, aunque si no tienes Internet no es fácil) me dijeron: "Nos pondremos en contacto contigo para concertar la cita con un instalador. Ono.". Deberían haber dicho ""Nos pondremos en contacto contigo. O no..." Porque aún no sabemos nada... Aseguraron que en cinco días estábamos navegando, se lo comenté a una amiga que trabajó allí y casi se muere de la risa...
"Las banderas de mi casa son la ropa tendía"
(Extremoduro, Malos pensamientos)
Actualizo: Acabo de recibir un sms de Ono diciendo que "me recuerdan" (aunque es la primera noticia que tengo) que vendrán mañana por la tarde :)

3 comentarios:
jejejejeje, bien!!!! por fin conocemos tu casa. Espero conocerla yo este fin de semana :P
Bueno bueno, lo de que el sofá sea incómodo me ha parecido fatal... aunque bueno, en peores plazas hemos toreado... ya nos arreglaremos. Espero verla pronto!!
zel, esto es como Ryanair, por unos pocos euros te dejamos elegir sitio; así que pídete el colchón hinchable :)
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