martes, 10 de febrero de 2009

Despertador con patas

Hace un rato he llevado a Noe a su casa en coche. Al volver a mi casa, me he dado cuenta de que me llevé las llaves de Granada y no las de Zaragoza, así que no podía entrar. Francis ya estaba durmiendo; lo llamé al móvil, pero lo tenía apagado. Llamé al timbre varias veces, y no lo oyó. Llamé al fijo por teléfono, y por fin lo desperté. Ya hacía tiempo que había colgado cuando se levantó a mirar quién había llamado; en ese momento aproveché para volver a llamar al timbre y me abrió, aunque como estaba medio dormido abrió primero el portero automático. El pobre me iba a matar, pero al menos hemos comprobado que no tiene el sueño tan ligero como suele decir :D

3 comentarios:

Miauz dijo...

Recuerdo una vez que me dejé las llaves y no había forma de despertar a mis padres. Al final me abrió un vecino y estuve en la escalera esperando a que se despertaran por mis constantes llamadas en vez de en la calle. Fue cerca de 1 hora...

Azalea dijo...

Ay pobre!!! Pobre Francis y pobre tu claro esta. Espero que no estuvieras demasiado tiempo esperando. Haberte venido a dormir conmigo, jejejej, seguro que habias llegado a mi casa y todavia no me habia dormido :***

superfluo dijo...

Yo duré poco, menos de cinco minutos. Puedo ser muy cansino cuando quiero... :D