martes, 17 de febrero de 2009

Trilogía del esperpento

I. Barcelona m'esborrona

Decía el Señor Fritangas que algo mal en el blog cuando en los últimos X días la única entrada habla de la SGAE. Tiempo después de aquella conversación, en los últimos 12 días solo hay 3 entradas y 2 hablan de esa banda. Para quien no me siga la pista, el principal motivo de mi desaparición han sido un par de viajes. De miércoles a lunes estuve en Granada y casi sin tiempo para deshacer la maleta estuve en Barcelona de miércoles a viernes.

Mucho curro en Barcelona, solo pude ver a mi abuela un ratito (menos de una hora). Estuve cenando con mi no-tío y probé unos genuinos aperitivos traídos de la India, en plan revuelto de frutos secos pero picantes :D Y mucha nostalgia de cuando fui autónomo en la Autònoma. Podría contar muchas anécdotas, casi todas frikis. Un italiano (no mi ex-jefe) diciendo que Chiquito de la Calzada no era humorista, que era idiota... Una discusión sobre la ley del tercero excluido que acabó con un rotundo "to be tall or not to be tall... that's the question". Pero lo mejor cuando un reputado investigador, no encontrando sitio para aparcar, dejó su coche en una plaza para minusválidos al grito de "I'm disabled", imitando al gran Roy de IT crowd.


II. Paco Jones Losmíos

Me encantan las puertas de cocheras que se cierran automáticamente. A veces, cuando comienzan a cerrarse yo comienzo a correr y salgo a la calle antes de que la puerta se cierre. Hay quien llama a esto hacer el indio, yo lo llamo hacer el Indiana Jones porque en alguna película tuvo que hacer algo semejante.

El mando de mi cochera no funciona bastante bien, aunque creo que el problema es realmente de la puerta. El caso es que el otro día la puerta no abría después de muchos intentos, levanté la tapa de la pila y observé que cuando no había tapa sí que abría perfectamente. Pensaba llevar la llave a mi despacho y sujetar allí la pila con fixo, pero por el camino perdí la pila. Al acabar de trabajar, no podía entrar en mi cochera y tuve que aprovechar el momento en el que un coche salía para entrar yo. Os puedo decir que hacer Indiana Jones con un coche es muy emocionante, pero no lo recomiendo, es un poco peligroso si le tienes aprecio al coche.


III. Correos (vosotros)

Los buzones de mi casa están llenos de publicidad no deseada. Alguien tuvo la genial idea de poner un un cubo de basura en el portal, de manera que directamente la podemos tirar. Ayer sin embargo encontré algo que me interesó, un vale de descuento para el Pans & Company. Pero, como no voy a ir solo, se me ocurrió la brillante idea de buscar en el cubo de los papeles si alguien había tirado su vale de descuento para cogerlo yo.

No sé bien cómo, había por allí un vecino, silencioso cual ninja, a quien yo no vi, pero él sí que me vio a mí merodeando en los buzones y rebuscando en la basura. Me dio tanta vergüenza cuando me di cuenta que me coloqué de manera que no pudiera verme la cara, y eso me hizo aún más sospechoso: cuanto más me esforzaba porque no me viera, más interés tenía el vecino en verme. Al final me salí con la mía y mi rostro permaneció oculto, pero estoy casi seguro que según salía del portal mi vecino estaba telefoneando a la policía...

1 comentario:

Azalea dijo...

jajajaja, te tenias que haber puesto la braga y las gafas de sol, asi nadie hubiera sabido quien eras y seguro que el vecino hubiera llamado a la policia en un plis. :)