jueves, 5 de febrero de 2009

València (y III)

Para acabar esta serie de entradas sobre Valencia, hablaremos del comercio y del bebercio.

El primer producto típico que probé fue la horchata de chufa, algo que normalmente se consume en verano y seguramente por eso me la sirvieron de máquina. Fue el peor trago que recuerdo desde que le dije a mi madre que me venía a Zaragoza, ni siquiera me acordé de echar una foto.

Comimos una paella en uno de los restaurantes de la playa de la Malvarrosa. Al inicio del paseo marítimo están los restaurantes pijos, después de un buen rato andando están los más auténticos. La genuina paella valenciana de pollo y conejo estuvo buena, pero las he probado mejores. Una vez más, teníamos tanta hambre que olvidamos hacer una foto, pero hubiera molado porque nos sirvieron una gran paella para los dos (con la que por cierto hubiéramos comido tres).

En El Palmar, la principal localidad que hay en L'Albufera hay infinitos restaurantes. Estuvimos un buen rato echando un vistazo en todos ellos para comparar, elegir el preferido y reservar, porque si te sientas en el restaurante sin reserva, la paella puede tardar tres cuartos de hora (aunque nosotros finalmente reservamos y tardó eso o más). Entre los múltiples que vimos se rechazó uno por varios motivos, entre ellos tener tres filas de mesas y unos manteles de color rosa. Después de ver muchos, nos decidimos por uno y, cuando nos sentamos a comer, nos dimos cuenta de que era aquel que habíamos rechazado, que tenía dos puertas y no lo habíamos reconocido desde la otra. A pesar del toque gay, comimos una fideuà muy buena, si bien los cocineros eran extranjeros (no tengo nada contra ellos, quiero decir que dudo que fuera auténticamente valenciana). La única pega es que a los valencianos les gusta mucho socarrat (que se pegue a la paella) y a mí eso no me convence. La fideuà la sirvieron acompañado de alioli, que en Valencia se conoce como ajo-aceite (que es la traducción del catalán all-i-oli).



El primer día comimos en una arrocería del centro, un menú del día. El primer plato era arroz caldoso con pollo, y nos avisaron de que tardaría un rato. Casi inmediatamente nos lo sirvieron y nos lo comimos, estuvo muy muy bueno. El que tardó fue el segundo plato, que después de mucho tiempo no venía. Preguntamos y se habían olvidado, decían que no quedaban lo que habíamos pedido. Además, nos dijeron que sólo quedaba un segundo, así que lo dimos por bueno. Pero inmediatamente después, otro camarero fue a la mesa de al lado y les dijo los segundos que tenían, que eran bastantes. Así que llamamos al camarero para quejarnos, se rió y finalmente vino otro camarero que nos dijo los segundos que tenían. Con toda esta acumulación de despropósitos, estábamos ya bastante negros. El camarero se dio cuenta y para compensarnos nos ofreció invitarnos después a un chupito. Esto indignó aún más a Noe porque ella no bebe alcohol y la compensación no le beneficiaba nada. Como guinda de la historia, invitaron también al chupito a los de la mesa de al lado, por lo que parece que es la costumbre y no supone nada especial.

También estuvimos en un restaurante donde tenían muchas ensaladas y nos gustó tanto que volvimos. Pero eso ya lo contaré con más detalle otro día, pero probablemente en otro sitio: aprovecho para anunciar en exclusiva la próxima apertura de un blog gastronómico.


4 comentarios:

Rebeca dijo...

Un blog gastronomico, porque tu vas a cocinar? o por q te vas a dedicar a criticar todo lo q comas?? ... deseando estoy de ver q entradas nos depara ese blog :P

Ya te dije q la comida en valencia decepciona un poco.. a mi me paso tb.

Un beso

superfluo dijo...

Pues de hecho las dos cosas, pero supongo que sobre todo mostraré mis (me da la impresión que cuestionadas) dotes culinarias :P

Anónimo dijo...

Un blog culinario?

Doy por hecho que no habrá más clasificación de la comida que "auténtica" - "no-auténtica" :p

Posts kilométricos describiendo vicisitudes al comprar los ingredientes aventuro...

superfluo dijo...

Jeje, espero que no haya muchos problemas con los ingredientes pero no me sorprendería :)

Lo auténtico tendrá su justa importancia que, como bien sabe alguien que ha probado la gastronomía coreana, no es siempre lo mejor xD