Por dentro mejoró bastante. Sencillo, pero las bañeras y la piscina de aguas termales molan cantidad. Además, toda la zona del valle es muy bonita. Aunque es más difícil que buscar a Wally, ampliando la siguiente foto puede verse el hotel. Como se ve, hay que ir en coche, pues el pueblo está a más de 10 km. (sobre todo si no se quieren pagar los 8 euros que cuesta el desayuno, que era buffet pero no valió la pena).
También pasamos por Barbastro y Olvena, pero no voy a hablar de estos temas para no aburrir al personal. Me centraré en un sitio fantástico, que resultó ser bastante conocido entre los extranjeros, pero que yo no conocía y al que decidimos ir por casualidad, ya que pillaba cerca y lo mencionaban en mi guía turística. Me refiero a Alquézar, pueblo muy bonito y muy bien conservado.
Pero lo mejor de todo son las excursiones que pueden hacerse por los alrededores, en el Parque Natural de la Sierra de Guara. Lo descubrimos allí mismo, en la oficina de información turística y decidimos hacer la Ruta de las pasarelas, llamada así porque en parte del trazado han puesto pasarelas de madera para que la gente no se despeñe, cosa que casi sucede en varias ocasiones porque Noe llevaba unas sandalias nada aptas para esos terrenos.
Después de la dura bajada, nos encontramos un oasis. El río discurría a través de un cañón precioso, formando cuevas y cascadas. Lástima que no lleváramos bañador encima, porque el agua estaba de lo más apetecible.

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