Siguen pasando cosas raras en casa. Hoy sonó un timbre. Yo no sabía si era el de arriba o el de abajo, pero los perros se pusieron a ladrarle a la puerta, así que fui allí y pregunté quién era (en italiano). Se escuchó algo ininteligible y pensé qué hacer. Serían como las doce y media y en casa nadie daba señales de vida. Eso no tiene nada de particular, porque quien no está de viaje, sigue durmiendo a esas horas, o bien se queda en su habitación sin desayunar (o desayunando sopa minestrone como hace Alice). El caso es que abrí y era el holandés. Por eso no entendía mis palabras en italiano. Sin entrar en casa, estiró la mano, cogió un móvil que había dentro, preguntó cómo ir a un mercadillo que ponen los sábados y se fue.
Después de comer, me estaba lavando los dientes y Alice me preguntó si podía ir a mi cuarto a mirar en el espejo cómo le quedaban unos pantalones previos al embarazo. Llevaba una camiseta de tirantes y para mi desgracia comprobé que las anarquistas no se depilan las axilas, pero además no he visto en mi vida a ningún hombre acumular una mata de pelo semejante.
Este hecho que puede que a mí me cause pesadillas, alegrará a alguna persona que tiene celos de mis compañeras de piso, simplemente porque Bibbiana me ha pedido matrimonio. Fue una tontería durante una conversación en la que se mencionaba el increíble beneficio económico que unos amigos obtuvieron con su boda, que le hizo decir "vamos a casarnos" al que tenía más cerca, que resulté ser yo. Casualidad o no, el otro día entró una chica en mi despacho (novia de uno de mis compañeros) y me dijo "bellissimo". Y, después de una larga pausa, añadió "il tuo italiano". No todo va ser gente que te cambie al inglés al oirte hablar...
Por cierto, hablo en plurar de "mis compañeros de despacho" porque esta semana ha llegado uno nuevo, un flamenco (y olé) que estará hasta final de mes y que trabaja con mi jefe. Cumpliendo el estereotipo, es muy educado pero hay que sacarle las palabras con cuchara.
Después de su exhibición, Ali se fue a pasar el resto del fin de semana fuera. No dijo dónde, pero vi en un papel unas anotaciones en alemán y una dirección en Berna. El viaje a Suiza cuesta una pasta, os lo dice uno que quiere ir (al Tesino) en cuanto haga buen tiempo, que últimamente no para de llover. Y la lluvia pisana me sale cara, porque si el año pasado se me rompieron el paraguas y casi el portátil, el otro día se me rompió la cremallera del impermeable. Y nos esperan siete días más con un 90% de probabilidades de lluvia...
Y siguiendo la racha de cosas rotas, se me ha roto una de mis chanclas del McDonald`s, que son fantásticas porque hoy en día es imposible encontrar algo que ocupe tan poco espacio. Menos mal que encontré cinta aislante azul y he podido hacer un apaño...
Durante la exploración de la casa encontré también una lista de nombres para el bebé, del que todavía no saben su sexo. Hay algunos subrayados y otros tachados, pero no sé más.
Los lectores que hayan aguantado todo el rollo y hayan llegado hasta aquí (cómo se nota un sábado noche sin plan) habrán echado de menos el incidente, o habrán pensado erróneamente que me refería al desencuentro con Alice. Me refería en realidad a un incidente que he tenido hoy con una moto que se cruzó en mi camino, me vio y en vez de continuar, frenó. La escena terminó conmigo en el suelo, pero afortunadamente iba muy despacio y no pasó nada. Que caí encima de un charco (maldita lluvia), tuve que ajustar la bicicleta para que volvera a funcionar, me cabreé un poco por lo inútil que es la gente, y tengo un dedo un poco morado del golpe. Pero para olvidarme del asunto, me fui a gastar dinero: desayunando un café y un pastel, comprándome un libro (del que hablaré cuando me lo lea si es que me acabo el peñazo que me estoy leyendo) y fruta en un mercado callejero (al lado de donde vivía en 2007)... Ahora entiendo eso que hacen en las películas de ir de compras para superar las penas. Y, paseando por la ciudad, he conocido por casualidad la imagen del capitalismo. La casa natal de Galileo Gaileli es ahora ¡¡una inmobiliaria!!
domingo, 9 de mayo de 2010
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1 comentario:
ohhhh, no me habias contado nada del incidente!! nunca me ha gustado eso de que vayas en bici a los sitios, con lo bien que irias andando...
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