martes, 27 de julio de 2010

La traición

Anoche estaban casa Carlotta, Bibbiana y su novio, de cuyo nombre por fin me he enterado: Matteo. Desde que ha nacido Agata, Tano y Alice ya no duermen en mi casa porque creen que no es lo mejor para la niña. Su trabajo les ha costado, pero se han dado cuenta de que está muy sucia y, en particular, llena de pelos de perro. El caso es que se van a dormir a la casa donde residía el padre de Alice Q.E.P.D. Y, como tienen esos horarios, eso implica estar allí casi siempre.

En la cocina estaban, por tanto, los tres. Carlotta estaba recostada en una silla fumándose un porro. Bibbiana se preparaba un sándwich con pan duro, mostaza y mahonesa que escupió después del primer bocado, y que terminó dando a los perros. Matteo hacía carantoñas para ganarse un beso. Y, entre medias, los tres conspiradores planeaban la traición.

Las chicas han decidido que ya no la sienten "su casa" y están buscando piso, de espaldas a Alice y Tano. Carlotta no tiene claro si seguirá en Pisa, a pesar de que tenía planeado matricularse en la Universidad para estudiar historia, pero lo seguro es que se va del piso. Llevan unos días buscando y aún no han encontrado nada, y parece que por fin esta noche se van a dignar a hablar con ellos. Yo, por si acaso, me he puesto mi camiseta roja de animar a la selección para que no se manche si me salpican. Vivir para ver, igual por primera vez en su vida Tano tiene que trabajar.

Las medidas higiénicas han aumentado un poco en mi casa por la niña y por una supuesta plaga de hormigas. Según ellos, ahora la casa está limpia, y a mí casi me da un ataque de risa, aunque la situación ha mejorado. Yo la única plaga que yo veo es de mosquitos, porque mi insecticida parece que ha dejado de hacer efecto antes de tiempo y hace dos noches hubo una intensificación en los ataques. Sin duda, tengo un gran atractivo para los bichos, porque ayer casi me atacan un par de murciélagos.

Y la última es que Bibbiana, que me dejó una colcha en los meses de frío, ahora me acusa de haberla roto yo y dice que la lleve a arreglar. Yo creo que estaba rota cuando me la dio, pero como no estoy seguro al 100%, le he dicho que la lleve ella y yo lo pago. Esta semana yo tengo que trabajar y ella no tiene nada que hacer, aparte de apuñalar por la espalda a una presunta amiga que acaba de perder un padre y tener una hija, y sin renunciar a levantarse a mediodía.  Hace más de un mes que le devolví la colcha, y me lo dice precisamente ahora, cuando me quedan cinco días para irme. Sospecho que el daño se ha agravado en ese intervalo de tiempo en que ha estado en sus manos, probablemente a causa de cualquier actividad de índole sexual.

El caso es que se ha empeñado en que vaya yo, y el "trato" ha sido que yo la llevo el viernes, la dejo pagada, y ya la recogerá ella. Por una vez no puedo asegurar que vaya a cumplir mi parte de ese injusto trato. Lamentablemente, es posible que el viernes tenga mucho lío y cuando llegue a la tienda (de la que solamente tengo una vaga descripción) ya esté cerrada...

3 comentarios:

Azalea dijo...

Dejasela en la puerta de su habitacion con una nota. Tu eliges si la dejas los 5 euros o no, pero seguro que si lo haces se los gastaria en porros, jejejej.

Como ya te dije ayer me parece de muy malas personas que les "traicionen" asi, al menos que tengan el buen gusto de decirselo y que puedan organizarse.

superfluo dijo...

¿Y quién ha hablado de dejarle dinero? xDDD

Azalea dijo...

jajajajaja te pensaba mas legal :P