miércoles, 30 de julio de 2008

Tan joven y tan viejo

Ocho de la tarde de un día cualquiera. Regreso a casa después del trabajo. Tengo que frenar el coche antes de entrar en mi cochera, porque mi madre y mi portera están bloqueándome el paso mientras charlan:

- ¡Espere, señora! ¡No se vaya!
- ¿Y eso por qué?
- Su marido viene con el coche
- No es marido, es mi hijo – dijo una vez superada la gran sorpresa inicial
- ¡Ahhh! Yo creí que su hijo era el de los pelos largos


"Ranas y sapos se incorporan
A la sociedad, ¡tu sociedad!
¿Dónde esta la juventud?"

(Eskorbuto, La sangre, los polvos, los muertos)

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