lunes, 7 de julio de 2008

Yo soy Evaristo, el rey de Barajas

Conocí a Noe gracias a un foro de Internet de cuyo nombre no quiero ni acordarme, pero donde a estas alturas casi todos se conocen entre todos. Y de momento no queríamos tener que dar explicaciones a los foreros de mi visita a Tenerife ni de ninguna otra cosa. Pero nos pillaron...

El miércoles nos vimos en el aeropuerto de Barajas. Mi mente, a la que no se le ocurre nada bueno, tuvo la brillante idea de esperarla con un cartel, como el que tienen los chóferes o guías que esperan recoger a alguien a quien no conocen. Después de que las dos primeras veces que nos viéramos sus primeras palabras fueran “Scusa, sei madi?”, lo lógico era que el contenido del cartel fuera “Scusa, sei azalea?”.

Llegué a tiempo a Barajas, gracias entre otras cosas al GPS (sin patas) de la Señorita Cadmio. Pero, se ve que las maletas que llegan desde Canarias, llegan con una hora de retraso y estuve más de sesenta minutos esperando con el cartel, metiéndome en el papel y poniendo una cara aún más seria de lo normal, fingiendo que la cosa no iba de coña.

La maleta se perdió. Noe tuvo que buscar a una azafata de Spanair para dejar la dirección donde mandársela en caso de que apareciera. La azafata resultó ser sara22, una chica del foro. Salieron juntas por la puerta de llegadas. A mí me sonaba bastante la cara de la azafata, pero no la reconocí. La azafata preguntó a Noe si iba a recogerla alguien de su familia. A ella no le dio tiempo a responder. Enfrente estaba yo con el cartel. La azafata me dijo hola. Yo estaba abrumado por la situación y no respondí. Le di dos besos a Noe y nos fuimos, la azafata por su lado y nosotros por el nuestro.

En el foro hay un post inmortal donde la gente cuenta sus encuentros casuales con otros foreros. Nosotros ya pensábamos que al llegar a nuestras casas todos estarían al tanto de nuestro encuentro. Efectivamente, Sara escribió, pero sólo contó que se había encontrado a Noe y mencionó su maleta pero, extrañamente para nosotros, no su compañía.

El jueves la maleta llegó a casa, y Noe habló con Sara para agradecerle las gestiones. La conversación posterior debió ser algo parecido a esto:

- Y el que fue a recogerte al aeropuerto, era tu padre, ¿no?
- ¿Tan mayor te parecía para ser mi padre?
- Bueno, no sé...
- Tiene 27 años, así que de mi padre, nada!
- ¿Y es italiano?
- Pues no.
- ¡Ah! Como parecía que no me entendía...

En fin, ventajas de no ser popular y que nadie te conozca :) Pero se agradecen comentarios de apoyo diciéndome que no me conservo tan mal como para parecer el padre de una veintipicoañera.


"Escuchábamos aviones despegar
Aunque estábamos muy lejos"
(Los Planetas, Aeropuerto)

6 comentarios:

Azalea dijo...

Tu ni caso a Sara, que no pareces mas mayor, es ella la que teine el ojo un poco virulo.
Yo es que flipe cuando me pregunto que si eras mi padre :O

superfluo dijo...

Será entonces que tú pareces muy muy peque :P

No sé qué tengo que siempre me confunden con italiano...

Anónimo dijo...

Sólo digo que eres un madurito muy atractivo.
Que nooooo que la sara esa necesita gafass!!!!

Un beso
La notaria

superfluo dijo...

Notaria, dejemos claro que para ti soy como un hermano o más bien como un padre, que luego me metes en un lío :)

Zel dijo...

Jejejejej, no es la primera vez que te echan más años pero como para ser nuestro padre???? gafas nuevas YA! xD

superfluo dijo...

Sí, cuando era alumno me confundían con el profesor y todo eso... Por cierto, cuando nos conocimos nosotros no teníamos una coña de que yo era tu padre? Menuda serendipia...