Anoche estaba en la cocina viendo el fútbol cuando vi que Tano comenzaba a preparar carne a la plancha. Pregunté y me dijeron que Alice debe seguir una dieta estricta durante su último mes de embarazo, que incluye comer carne y pescado. Añado yo que esto no se debe tanto al embarazo como a su dieta habitual, muy desequilibrada y menos variada. Después de 10 años sin comer carne, le da asco, así que Tano se encargo de prepararla, bien pasada, y comió por solidaridad. De todos modos, siempre he dicho que son vegetarianos para lo que les interesa. Hace unas semanas, cenamos una noche un plato delicioso, típico de la comida siciliana, que espero preparar cuando vuelva a España: pasta con sardinas. Con mis 4 compañeros de piso supuestamente vegetarianos.
Hace un tiempo, me encontré una jeringuilla en casa. Sin usar, pero como en mi gente entra una gente tan rara uno se espera cualquier cosa. Alice también tiene diabetes gestacional, por lo que debe pincharse y controlar los hidratos de carbono que consume. Ahora todo cobra sentido, y la pobre anda pesando la pasta y hasta las rebanadas de pan. Y por cierto, después de muchas ecografías en las que el cordón umbilical no permitía distinguirlo, ya se sabe el sexo del bebé: es una niña. Ahora ya se puede buscar nombre en serio.
Mientras tanto, en el trabajo mi jefe se ha encargado de instalar un sistema para ver partidos en la sala común del café. Han cogido un ordenador viejo, han abierto una cuenta de usuario nueva (usuario "mondiali", icono un balón), lo han conectado a un proyectos, y buscan los partidos en Internet. El jueves juega Italia a las 4, espero que lo veamos todos juntos.
martes, 22 de junio de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentario:
Pero que majo Tano!! Cuando haceis esas cosas por nosotras es genial, no se porque los hombres en general se empeñan en ser "machotes" si cuando se ponen tiernos son mucho mejores, jejeje.
Publicar un comentario