jueves, 3 de junio de 2010

La visita de Noe

Una breve reseña sobre los lugares que hemos visitado estos días. Hace dos domingos estuvimos en Cinque Terre, cinco pueblecitos marítimos comunicados a través de un popular sendero. El primer tramo, entre Riomaggiore y Manarola, es el más fácil, y se conoce como "Via del amore". Actualmente es un lugar muy muy turístico, donde no pueden faltar los candados popularizados por Federico Moccia.


Las vistas desde el sendero, como ésta de Manarola, son geniales.


El pasado fin de semana tomé un par de días libres y fuimos a Campania. Concretamente, Nápoles, Capri y la costa amalfitana. Nápoles es una ciudad que me encanta. A pesar de estar en ruinas y de ser una de las ciudades más chungas de Europa, o quizá precisamente por eso, tiene una personalidad y una autenticidad irresistibles. Ellos inventaron la pizza, así que lógicamente se come de lujo por muy poco dinero (pizza con bebida por 5-6 euros).


Era la primera vez que fui a la isla de Capri y me pareció realmente bella, a pesar de marearme en el barco y de que está totalmente enfacada al turismo. Dejo una sugerencia para alojamiento por si alguien quiere visitarla.


Otro día estuvimos en Positano, en la costa Amalfitana, uno de los pueblos más bonitos que he visto nunca.


Se llega en autobús, y por fin puedo mostrar la mítica foto en la que se solicita que no se hable con el autista (conductor de autobús).


Por esa zona venden unas guindillas asegurando que son un Viagra natural. Bueno, qué puedo decir, es un ingrediente que nunca falta en los platos que cocino...


El domingo paramos en Roma, y quedamos con una vieja amiga interrailera, Anto la loca, que estaba allí junto a Carlo, un interrailero italiano que sí que estaba loco de verdad. Con semeante gente, no es de extrañar que acabáramos haciendo el indio por la ciudad.



Por último, ayer (día estivo en Italia) estuvimos en Piacenza, donde Noe estuvo de Erasmus hace unos años. Nada imprescindible desde el punto de vista turístico, pero una ciudad bastante auténtica y con una hierba estupenda para echar siestas. En la foto, la plaza principal.

3 comentarios:

p. chungo dijo...

Increíbles las fotos del Cinque Terre!

Aprovecho para manifestar mi odio más profundo hacia F. Moccia y todo lo que tenga que ver él. Creo que acabará tirando por tierra toda una era de italianos amantes del pepperoni y la viagra.

superfluo dijo...

"Las fotos"? Gracias por decir que la primera de las dos también te parece increíble, pero no lo merece, jejeje

Un hombre instruido y aficionado al mundo de la traducción/interpretación ya lo sabrá, pero por si acaso, ojo al pedir la pizza porque el pepperoni español (salami) es diferente de los pepperoni italianos (pimientos de toda la vida).

Y un heavy como yo no debería decir esto, pero a mí me mola Moccia :$

p. chungo dijo...

Sí, sí, ya me avisaste en su momento, y no pierdo ninguna ocasión de decirlo.

Realmente, debí decir "italianos amantes del pepperoni-viagra" o "italianos que creen que su líbido es producto de comer pepperoni, y por eso dicen que es como viagra, pero lo cierto es que lo traen ya de fábrica" ;-).

Todo el mundo sabe que los heavis son unos románticos. Menos ellos, claro :-P. Por eso me gustan todas las fotos...