¿Alguien recuerda aquella canción de Manolo Tena en la que se quejaba de que nada le funcionaba (la radio, la moto, el loro...)? Pues me siento muy identificado. No puedo poner el enlace porque mientras escribo estas líneas no tengo Internet. Y si puedas leerlas, es porque hoy sábado he venido el trabajo expresamente para conectarme. Teóricamente necesito una llave para entrar al centro, pero tiene tantas entradas que siempre hay alguna que se dejan abierta.
Podría escribir un libro entero sobre historias de Internet en esta casa; nunca ha funcionado bien. Al principio, tenían la red abierta y achacaban los problemas a que los vecinos la utilizaban y había demasiadas conexiones. Puse una clave y la cosa mejoró un tiempo, pero de vez en cuando seguía habiendo problemas. Tenemos un punto de acceso inalámbrico (para tener WIFI en casa) que falla. Yo pensaba que el ladrón al que estaba enchufado no funciona correctamente, y lo he cambiado de sitio. Sigue sin funcionar pero al menos he aprendido como se dice ladrón (múltiples enchufes) en italiano: ¡zapatilla! Y bueno, sigue sin funcionar, veremos a que en qué queda la cosa.
La bicicleta no ha dejado de darme malos ratos desde su adquisición. Cada cierto tiempo hay piezas que van rozando con las ruedas, mal alineadas. Como no puedo alinearlas bien, voy quitando las piezas superfluas. Estuve pensando quitar los frenos delanteros porque rozaban con la rueda. Noe me hizo prometer que no lo haría. Yo cumplí mi palabra, pero como su ordenador ha muerto (¿alguien vende un ordenador usado?) y tardará un tiempo en leer estas líneas, puedo contaros que del roce se han desgastado completamente y no funcionan. Ahora hay algún fallo que aún no he comprendido, y emite un estruendo enorme que hace que toda la gente me mire por la calle. Al menos me sirve de bocina y los peatones me ceden paso.
Las desgracias no terminan aquí. Se me ha roto una bisagra de la pantalla del portátil y en cualquier momento puede morir completamente. En el trabajo he tenido mil problemas con una tontería y he estado atrancado un montón de tiempo (tres semanas para compilar una librería en C++ y acceder desde Java). Por sumar a la lista, también se me rompieron los auriculares con micrófono y la cremallera del chubasquero. Cuando estuvo de visita Noe, pusimos una lavadora conjunta, una chaqueta suya destiñó y ahora mis calcetines blancos tienen una tonalidad violeta. Es difícil que haya mucha más cosas que salgan mal.
La gente a mi alrededor tampoco está mucho mejor. Ayer fue poco menos que una jornada de luto nacional por la eliminación de Italia del mundial de fútbol. Bueno, los separatistas de la Liga Norte están tan contentos. Todo el mundo está que trina con el seleccionador Lippi. Mi jefe italiano me ha dicho que son del mismo pueblo (Viareggio) y que muchas veces lo ve paseando en bicicleta por el paseo marítimo, pero que no cree que se deje ver en una temporada.
P.D. Carlotta, una vez más, ¡¡ha cambiado de trabajo!!
sábado, 26 de junio de 2010
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2 comentarios:
Que mala suerrrrte chato!
En esta vida hay un equilibrio. Luego si ahora tienes una batería de problemas puede ser que tarde o temprano tengas una batería de alegrías
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