sábado, 11 de septiembre de 2010

InterRail por Noruega: Día 22

Para desayunar preparamos una mermelada de arándanos, aunque no teníamos mucho azúcar para espesarla y más bien nos salió un jarabe. Dimos una pequeña vuelta por el pueblo y cogimos el autobús a Moskenes, para allí tomar el ferry a Bodø.
13:15 - 13:25, Autobús  Å - Moskenes
14:00 - 17:15, Ferry Moskenes - Bodø
El trayecto en ferry se nos hizo larguísimo porque había unos niños muy cansinos jugando en los asientos que estaban detrás de los nuestros y no nos pusieron fácil el dormir. Cuando llegamos a Bodø estaba lloviendo bastante, y el agua no nos abandonó en todo el día.

Nuestras pintas con los impermeables y las mochilas

Lo primero fue dejar las mochilas en las taquillas. Esto no fue nada sencillo porque no teníamos monedas, y la estación es muy pequeña y, a falta de tiendas, lo único que hay es la billetería, que además los cierra los domingos; así que tuve que buscar un restaurante en la ciudad donde cambiar un billete.

El siguiente punto de la orden del día era ir a la oficina de turismo, para preguntar dónde había un supermercado que abriera un domingo, porque Azalea quería comprar algunos productos noruegos. Descubrimos que allí también había taquillas, ya que está en la estación de autobuses, lo que nos hubiera simplificado las cosas bastante.

Arquitectura peculiar de Bodø

A continuación fuimos al supermercado (Bunnpris), que estaba aproximadamente a media hora. Por el camino comprobamos que Bodø no tiene absolutamente nada que ver. Creo que su catedral es la más fea que he visto nunca. En el supermercado compramos kaviar noruego (nada que ver con lo que conocemos en España) y algo para el desayuno. Lamentablemente, los domingos solamente abren una pequeña parte del supermercado y no pudimos comprar embutidos de reno y alce como nos hubiera gustado.

Catedral de Bodø

Cenamos en una de las cadenas de pizzerías más famosas de Noruega, Peppes pizza, donde por cierto tiene una pizza llamada "Viva España" con chorizo español y queso manchego. Al ir a pagar con la tarjeta, la camarera me dijo el precio y me dijo que escribiera lo que quería pagar. Ganas me dieron de escribir 0; después entendí que esa estrategia era por si quería dejar propina.

Finalmente, recogimos las mochilas de la taquilla y fuimos andando hasta el aeropuerto de Bodø. Está dentro de la ciudad, así que es algo factible, son otros 30 minutos de paseo. Allí nos dispusimos a pasar la noche, ya que nuestro vuelo salía bastante temprano. Encontramos unos asientos en un restaurante de la primera planta comodísimos, los típicos sillones pegados a la pared. Instalamos el campamento, empezamos a dormir... y un vigilante de seguridad vino a expulsarnos diciendo que solamente se podía dormir en la planta baja. Un poco más tarde vino a pedirnos nuestros nombres y país "por si había alguna emergencia".

Gastos
  • Bus Å - Moskenes: 15 NOK
  • Ferry Moskenes - Bodø: 158 NOK
  • Taquilla Bodø: 20  NOK
  • Compra super: 21,65 NOK
  • Cena: 138 NOK

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